martes, 29 de diciembre de 2015

CONSTRUCCIÓN ECOLÓGICA: SÚPERADOBE

       El Instituto de California de Arquitectura del Arte de la Tierra, Cal-Earth, fue fundado en 1991 por Nader Khalili (1936-2008), arquitecto iraní-estadounidense de renombre mundial, quien diseñó el Súperadobe, técnica de construcción ecológica. Ésta se basa en la superposición de sacos llenos de tierra que posteriormente se revisten. Es el Instituto el que actualmente desarrolla esta técnica.

 

       Esta técnica fue diseñada inicialmente para ejecutar construcciones en la Luna y en Marte, y para el desarrollo de viviendas para personas sin recursos en Naciones Unidas y a nivel mundial. Actualmente la función principal del Instituto Cal-Earth es la construcción de refugios de emergencia en zonas de catástrofe, en países pobres, en los que las personas cuentan con escasos recursos para construir sus casas. De este modo se procura autonomía a los habitantes, que construyen sus propias casas con la misma tierra que pisan. 


        La técnica de Superadobe se ejecuta superponiendo sacos llenos de tierra del lugar, estabilizada o no, entre hiladas se coloca alambre de espino que da consistencia a la estructura. Se trata de una técnica constructiva simple y sencilla, de la que toda la familia acaba siendo partícipe.
       Los diseños de Cal-Earth se inspiran en principios eternos de arquitectura, es por ello que emplean elementos como el arco, la bóveda de cañón, la cúpula y el ábside, en composiciones geométricas y de estructura simétrica que trabajan fundamentalmente a compresión.


       El alambre de espino añade resistencia a tracción a las estructuras tradicionales de tierra, otorgándoles resistencia frente a los terremotos. Las formas aerodinámicas de estas construcciones aumentan la resistencia al paso de huracanes. El innovador empleo de la tierra dentro de sacos mejora el comportamiento frente a inundaciones y facilita la construcción. Y la propia tierra aporta el aislamiento térmico y la protección contra incendios.


       Para climatizar las viviendas se emplean técnicas de energía pasiva y ventilación natural. Además el elevado índice de masa-térmica hace que necesiten muy poca energía para calentarse, y prácticamente ninguna para refrigerarse.


       Su reducido coste y los plazos cortos de ejecución hacen que este sea un sistema constructivo óptimo para proyectos sociales y humanitarios.

       Las principales características del sistema Cal-earth se resumen en:
1. Viviendas singulares sostenibles.
2. Absolutamente ecológicas.
3. Alta calidad constructiva. Mayor durabilidad de la construcción.
4. Térmicamente muy eficientes. Bajo consumo de energía.
5. Estructuras altamente resistentes ante seísmos.
6. Cortos plazos de ejecución. Reducción de costes
7. Costo mucho más bajo que el de la construcción tradicional.
8. Posibilidad de ampliar la vivienda en fases posteriores.
9. Sistema adecuado para obra pública: Muros de retención, puentes, reten de aguas, vallados, etc.


       El instituto ha experimentado con diversos modelos constructivos: refugios de emergencia, Haití-dome, Eco-dome, Rumi dome y Vault.

domingo, 20 de diciembre de 2015

TABLEROS OSB

       Los tableros OSB se abren paso gracias a su variedad de uso tanto en el ámbito de la decoración, como en el de la construcción.


        Los tableros de virutas de madera, conocidos como OSB, ofrecen grandes posibilidades en el mundo de la construcción y decoración. Resistente y versátil, se trata de un producto apto para ser empleado en los elementos estructurales de una vivienda, pero también, por su estética, se puede usar como revestimiento de paredes o para fabricar todo tipo de muebles. Es un material muy ligero, pero igual de resistente que los clásicos tableros de aglomerado.

       ¿Qué es el OSB? El OSB (Oriented Strand Board, por sus siglas en inglés) es un tablero fabricado a partir de virutas de madera aglomeradas gracias al uso de resinas para, posteriormente, ser sometidas a procesos de presión y temperatura que les confieren su densidad y resistencia. Por regla general, las virutas proceden de coníferas como el pino y el abeto, y su disposición varía en función de si se encuentran en las capas exteriores o interiores del tablero. En el primer caso, se orientan longitudinalmente; en el segundo, de forma perpendicular.

              

       Funcional y decorativo. Los tableros elaborados con este derivado de la madera ofrecen unas excelentes propiedades mecánicas y una gran resistencia a deformarse, aspectos que dependen de la forma y tamaño de las virutas y de su disposición en la estructura de cada panel. Además, el OSB es también altamente decorativo gracias a su superficie maciza –que puede lijarse sin que pierda su característico aspecto– y a una gama de colores que van desde el amarillo paja hasta un tenue marrón, dependiendo de la variedad de madera empleada, del encolado y de las condiciones en que ha sido prensado y sometido a temperatura para alcanzar su acabado final.


       Aislamiento acústico. El OSB es un magnífico aislante acústico. Es una excelente opción para revestir estancias multimedia sin necesidad de aplicarle ningún otro tipo de acabado adicional.

       Aislamiento térmico. El OSB comparte con la madera y los aglomerados unas magníficas propiedades como aislante térmico. Este tipo de tableros de virutas se utiliza con frecuencia en la construcción de casas de madera prefabricadas, por su notable ahorro, tanto en costes como en tiempo de ejecución de las obras.

       Excelentes prestaciones. La composición interna del OSB hace que ofrezca idénticos niveles de prestaciones que los tableros de contrachapado, aunque añade un valor importante: aguanta los mismos niveles de carga con un espesor menor, lo que repercute en una reducción de los costes del material en la obra. Por esa razón, cada vez es más frecuente encontrar los tableros de virutas no solo en componentes estructurales, sino también en muebles, puertas y otros elementos de la casa.

       Usos estructurales. Las propiedades mecánicas que le otorgan sus virutas aglomeradas hacen que el OSB se emplee como elemento estructural en las viviendas. Así, es habitual que sea el material elegido a la hora de revestir las paredes, para preparar encofrados, para actuar como soporte para pavimentos o también como forro para tejados estructurales.


       Versatilidad. El tablero de virutas gana terreno en el interiorismo porque, además de las características mencionadas, es fácil de trabajar y decorar. Se presenta normalmente en grosores que van de 9 a 18 milímetros y con unas dimensiones de 1,25 x 2,50 metros, aunque también existen otros formatos. Partiendo de esa base, el OSB se puede serrar, taladrar, lijar o utilizar con elementos metálicos de fijación (grapas, clavos, tornillos…) sin que se agriete ni se rompa. Los bordes de los tableros incorporan tratamientos impermeabilizantes para evitar que la humedad les afecte. Tras cualquier corte conviene volver a sellarlos con esmalte.

 

       Una estética para diferentes estilos. El característico acabado de los tableros de virutas se está imponiendo en proyectos decorativos de todo tipo, desde los de marcado corte industrial hasta los más depurados y contemporáneos. En esta cocina de líneas simples y rectas, en la que predomina el blanco, los frentes de armario altos en tablero OSB aportan una nota de calidez y contraste al mismo tiempo.

       En todo caso, con el canto plano o machihembrado, los paneles de OSB se adaptan perfectamente a proyectos de estética industrial. A menudo se usan como pavimento sin acabado posterior, aunque también pueden aplicarse barnices protectores y de alto brillo para lograr un efecto más sofisticado.


       Un producto sostenible. En la elaboración de tableros OSB no se recurre a la tala de árboles, sino que la materia prima se obtiene de troncos finos procedentes de bosques autosostenibles. Además, se trata de un producto 100% reciclable.

jueves, 12 de noviembre de 2015

PRIMERA CASA GIRATORIA DE EUROPA

       El proyecto de la empresa Sunhouse360º permite un ahorro de hasta el 70% en el consumo energético frente a una residencia convencional.


       Una casa que busca los rayos de sol o, por el contrario, que huye de ellos. Suena a utopía pero es una realidad ya. La idea la ha puesto en el mercado la empresa Sunhouse360º, afincada en Marbella, que ha lanzado este proyecto hace apenas un mes -de hecho, acaban de presentarlo en el III Encuentro Internacional Contract Andalucía recién celebrado en Sevilla- después de dos años de investigación.


       Fruto del trabajo del malagueño José Carlos Moya y su socio, Bertrand Coue, la casa inteligente de Sunhouse360º consigue, según sus creadores, un ahorro de hasta el 70% en el consumo energético frente a una vivienda convencional gracias a su capacidad de giro, a los sistemas constructivos empleados, así como a la concepción sostenible y bioclimática de su diseño, por lo que también supone un ahorro en la tarifa eléctrica para agua caliente gracias a los dos captadores solares planos de alto rendimiento con los que cuenta. 

       Aunque ya existen algunas propuestas similares en el mercado, algunas de las cuales incluso pueden verse en la provincia de Málaga, Moya destaca que la de esta factoría malagueña es pionera en Europa, entre otros aspectos, por sus cuatro modos de giro, que tienen un matiz "hedonista puesto que permiten elegir hacia dónde se mira". Así, la Sunhouse360º es capaz de adaptarse a la orientación más óptima para minimizar la demanda energética de la vivienda en cada situación y caso concreto e incluso, de manera individual, ya que es posible orientar cualquier habitación de la residencia. 


       El sistema de giro funciona sin problemas en el rango entre -20ºC y +40ºC. En el caso que se dieran tales temperaturas, el sistema de seguridad desactivaría automáticamente la rotación, que está propulsado por dos motores de bajo consumo. 

       El control domótico permite además seleccionar "qué temperatura alcanza la estancia", según Moya, que apunta que su público objetivo, al menos inicialmente, será Europa o zonas "con un clima templado". "En el mercado hay algunos proyectos parecidos, pero el nuestro tiene de innovador que decide el giro según la posición del sol", destaca este arquitecto malagueño, que después de estar en un estudio durante casi dos décadas se embarcó en este empresa hace algo más de un año junto a su socio en la localidad marbellí de San Pedro de Alcántara.


       Así, además del modo manual, la casa cuenta con otras formas de funcionamiento preestablecidos. En el de máximo ahorro energético, la vivienda gira automáticamente adaptando su posición en cada momento permitiendo conseguir una mayor o menor captación solar. Otra opción ofrece la posibilidad de que una estancia concreta siga la trayectoria solar permitiendo que reciba luz solar directa todo el día y una tercera forma que permite orientar una habitación concreta a los diferentes hitos del paisaje establecidos previamente.

       La vivienda, con estructura de madera y metal, posee un área construida interior de 251 metros cuadrados y 237 metros de espacios exteriores cubiertos. El precio del modelo estándar es de 3.000 euros el metro cuadrado, así que la vivienda de 251 metros construidos cuesta 753.000 euros sin decoración interior. 


       Además de la orientación, también se puede seleccionar la apariencia exterior, ya que se ofrece la posibilidad al cliente de elegir entre fachada monocromática o de dos colores así como entre paneles de distintos tonos. 


domingo, 27 de septiembre de 2015

ARQUITECTURA CON BOTELLAS DE PLÁSTICO

       Es bien sabido que la basura es uno de los principales problemas ecológicos del presente siglo. Desechos de todo tipo son acumulados a diario y por toneladas prácticamente en todo el planeta y principalmente en las grandes ciudades.



      El problema no es fácil de resolver, considerando que las formas de vida características de nuestro tiempo, dan lugar a la producción y acumulación de basura. El incremento de la población y el consumo exagerado de objetos fútiles -los cuales se presentan por lo regular envueltos en papel, plástico o cartón-, la chatarra tecnológica y de electrodomésticos, la publicidad impresa en papel y los tan comunes envases de refrescos, agua y comida, se desechan por toneladas.

       Lo alarmante de esta situación es que a medida que va pasando el tiempo, la cantidad de chatarra y desechos crecen cada vez más. Es a partir de la acumulación cuando comienzan los problemas ecológicos, ya que los basureros se convierten en focos permanentes de contaminación.

       La contaminación ambiental y la falta de espacios para depositar la basura, ha generado que en muchos lugares del mundo la basura y los desechos orgánicos estén pasando de ser “desechos” para convertirse materia prima para la creación de nuevos materiales, aplicables en muchos ámbitos, incluyendo la construcción.

Tabiques elaborados con PET

       El reciclaje de desechos, tanto orgánicos como inorgánicos ha permitido crear nuevos materiales de construcción, que por lo regular suelen ser sumamente resistentes y económicos. Uno de los materiales que tiene mayores posibilidades en la industria de la construcción es el plástico denominado PET (politereftalato de etileno), ya que por sus características y resistencia puede ser utilizado -ya sea en forma de botellas, o procesado y transformado en tabiques o piezas modulares- tanto para la construcción de elementos divisorios como muros, celosías y losas, como para construir edificaciones completas.

       El proyecto denominado como "Eco Ark", es un notable ejemplo de cómo un material de desecho como el PET puede ser transformado en un eficiente material de construcción que permite construir estructuras habitables.




       Este proyecto, creado por “Far Eastern” y un grupo de jóvenes arquitectos taiwaneses, incluye la transformación del plástico de las botellas de refrescos y agua mediante un proceso en el que se trituran, funden y posteriormente se convierten en piezas modulares traslúcidas o “tabiques huecos” que tienen la capacidad de resistir fenómenos naturales como tifones, huracanes o terremotos. 

       Otro proyecto orientado al reciclaje de botellas PET, es "Byfusion" del ingeniero Peter Lewis, quien creó una máquina con la que transforma las botellas de plástico en bloques o tabiques. El proceso de elaboración de los bloques es similar al del proyecto "Eco Ark", pues las botellas de plástico, una vez dentro de la máquina, se lavan y son presionados en forma de tabiques. Estos bloques son también altamente resistentes, por lo cual pueden ser utilizados de manera estructural tanto en muros de carga y de contención. 


       En Latinoamérica también se están tomando cartas en materia del reciclaje de plásticos de desecho, un ejemplo es el proyecto denominado “Tabiques de botellas” desarrollado al interior de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires y gestionado por empresas sociales integradas a la "Red Global del Trueque".

       En este caso el PET molido reemplaza a la piedra y un 60 por ciento de la arena que se utiliza en la elaboración de tabiques, tejas, losas y paneles. Para la elaboración de estos tabiques primero se clasifican las botellas por color, después las botellas son prensadas y compactadas para posteriormente llevarlas a un molino, que las transforma en un polvo similar a la harina.

       El paso siguiente es, mezclar este polvo con cemento, arena y un producto químico que favorece la combinación, al fraguar, la mezcla se convierte en viguetas o bloques con los que se pueden levantar paredes, techos o pisos. Las ventajas de este material es que permite tener piezas 50% más ligeros que los que se construyen con materiales tradicionales y además es más económico, ya que por ser un desecho, las botellas se consiguen de forma gratuita. 



       En la Universidad Autónoma de Querétaro, en México, también se ha desarrollado un tabique ecológico hecho a base de botellas de PET, en este caso su creador, Gerardo Soto Ramírez, alumno de la Facultad de Ingeniería utilizó la fibra de las botellas de plástico para mejorar las propiedades mecánicas del tabique tradicional.

       La idea de Gerardo Soto Ramírez responde a dos cuestiones importantes en México: el reciclaje de residuos sólidos y la necesidad de materiales de construcción resistentes a terremotos. Además de durable, la construcción de una casa de tamaño mediano con este material resultaría del reciclaje de hasta 4.000 botellas de plástico PET.

       Estos tabiques pueden elaborarse en tres distintos tamaños y diseños, para la edificación de viviendas o para la realización de obras de mayores dimensiones, con un impacto ecológico significativo.


        Todos los proyectos antes mencionados, nos permiten ver de otra manera la basura, que más allá de un desecho puede ser una importante materia prima para la elaboración de nuevos materiales, que además de resolver la contaminación ambiental, podrían ayudar a resolver el problema de vivienda en lugares de escasos recursos, ya que la fabricación de los materiales antes mencionados es mucho más barata que la de los materiales tradicionales. 

miércoles, 15 de julio de 2015

8 CONTENEDORES PARA UNA VIVIENDA SOSTENIBLE

       Esta vivienda en Santiago de Chile destaca por una singular 'piel' de lamas que crea un efecto de refrigeración natural pasivo.


        Al igual que el escrito del mismo nombre en el que ‘se hace pública declaración de doctrinas o propósitos de interés general’ del que toma su nombre, la casa Manifesto, diseñada por el estudio de arquitectura James&Mau es la “punta de lanza de Infiniski –la empresa de construcción de inmuebles sostenibles creada por los arquitectos responsables del mencionado estudio, Jaime Gaztelu y Mauricio Galeano– como la F-1 lo es en la industria automovilística”, dicen. Materiales reciclados en un 85%, un proceso de construcción prefabricada “que resulta en un menor gasto energético y una mejor gestión de los residuos derivados de la misma”, un diseño bioclimático y el empleo de energías renovables para calentar el agua y la calefacción son los pilares de este proyecto.


       Tres contenedores marítimos reutilizados son la base de esta vivienda unifamiliar cuyos pilares son el diseño bioclimático, el reciclaje, la reutilización y la reducción de materiales de construcción siempre no contaminantes –al igual que los sistemas constructivos– y el empleo de energías renovables.

       Un contenedor dividido en dos partes y separadas entre sí sirve como soporte estructural de los dos contenedores que constituyen la planta superior. De este modo, se crea un espacio entre todos ellos que no solo alberga un amplio salón y comedor totalmente abiertos al entorno, sino que genera una superficie extra en la vivienda: con solo tres contenedores (que sumarían 90 metros cuadrados) se consiguen 160 metros cuadrados de espacio útil, lo que reduce de forma notable el empleo de materiales.

       Todo el proyecto se distribuye alrededor de este gran espacio acristalado y completamente abierto al exterior con una orientación al este y al oeste. De esta manera se aprovecha plenamente cualquier momento del día, disfrutando tanto del amanecer como del atardecer. Esto responde al diseño bioclimático de la planta de la casa, de manera que las fachadas opuestas reciban sol durante todo el día y generen una máxima ventilación. Los volúmenes son mucho más cerrados en el eje norte y sur, para buscar y protegerse a la vez de la radiación solar del norte –ya que la casa está situada en el hemisferio sur–.

       Otro de los pilares del diseño bioclimático de este proyecto es el hecho de que ‘se viste’ en verano y ‘se desviste’ en invierno mediante una piel solar transventilada. Básicamente, dicha piel, que cubre fachada y cubierta, crea una cámara de aire. En la fachada se ha usado una base de lamas de madera horizontales fijas y otra de palés reciclados. Además de su objetivo práctico, este revestimiento funciona muy bien estéticamente porque integra el conjunto en el entorno rural. Además, unos versátiles cerramientos abatibles amplían las zonas de uso, creando dos amplias terrazas a cada lado de la vivienda.
     

       La piel con la que se viste la construcción en verano para protegerse del sol, a base de palés móviles que se abren de manera individual para controlar la radiación solar, crea un efecto de refrigeración natural pasivo. En invierno, sin embargo, la estructura ‘desvestida’ permite la incidencia del sol sobre la chapa del contenedor o sobre los ventanales, creando un efecto de calefacción natural pasivo.

       Los cerramientos abatibles que crean sendos porches a ambos lados de la vivienda permiten controlar la entrada del sol directo a través de los ventanales. En invierno, se levantan al máximo para permitir la entrada del sol más bajo y generar un efecto invernadero en el interior. En verano, se bajan más o menos dependiendo de la hora del día y de la temperatura exterior, para disfrutar de un efecto de ventilación natural. 

       Todo el sistema constructivo de la casa se basa en un diseño modular –prefabricado en taller por la empresa "Infiniski"– que contribuye a limitar los gastos de transporte y la contaminación en obra. Además de permitir su construcción en un plazo de 90 días, la idea hace posible tanto la realización completa de la casa como la integración de futuras ampliaciones rápidas y coherentes, “en caso de que las necesidades de espacio del cliente pudieran cambiar con el tiempo”, aseguran desde la firma de construcción sostenible.

       La distribución interior de esta vivienda, compuesta por dos plantas, incluye un amplio salón comedor en posición central –en el pórtico creado por la colocación de los distintos contenedores– una cocina, una habitación, un baño y tres terrazas en la planta baja. En el segundo nivel se sitúan la habitación principal, con su baño, una zona de estar privada, dos habitaciones con baño compartido y dos terrazas.


       En el interior, los materiales reciclados y reutilizados vuelven a ser los protagonistas. Así, por ejemplo, se ha empleado el contrachapado de 30 mm original del contenedor, pulido y barnizado, para revestir los suelos interiores; madera de pino Oregón reutilizada de vigas de demolición para formar los peldaños de la escalera al piso superior; y las fallebas (barras verticales de cierre) de puertas de contenedores reutilizadas como barandilla para la misma.
El resultado: “la casa logra un 85% (medido en peso) de materiales reciclados, reutilizados y/o no contaminantes”, aseguran los responsables del proyecto.


       El cerramiento interior está conformado por un aislamiento de celulosa reciclada proyectada sobre el interior de la chapa del contenedor, al tiempo que los paramentos interiores están compuestos por paneles de fibra de celulosa reciclada y yeso natural. Se ha empleado corcho natural ecológico para el aislamiento térmico ecológico bajo los suelos. Con estos elementos de aislamiento térmico pasivo, que completan los empleados en el exterior, y la incorporación de tecnología de energías alternativas, como los paneles térmicos solares, la casa logra una autonomía energética del 70%.

       El proyecto de decoración interior corrió a cargo de Cómodo Studio, especializado, como aseguran sus responsables “en diseño emocional, que se traduce en productos y muebles con carácter”. De este modo, clásicos del diseño contemporáneo conviven con piezas editadas por el mismo estudio en colaboración con distintos diseñadores, creando un espacio personal y característico.


       Incluso los azulejos de los baños o la pintura de las paredes están certificados de acuerdo con criterios de ecología y sostenibilidad.

       Con una ubicación estratégica que le permite dominar un paisaje maravilloso, la casa es una declaración de principios. Funciona como un objeto arquitectónico vivo y cambiante que juega con la luz a través de los elementos horizontales que le sirven de ‘piel’. Además, se funde de forma natural y respetuosa en su entorno.


Encargo: Casa unifamiliar aislada en una colina
Situación: Curacaví, Región Metropolitana de Santiago de Chile
Superficie: 160 metros cuadrados
Arquitectos: Jaime Gaztelu y Mauricio Galeano, de James&Mau
Constructor: Infiniski

Energía renovable: Infiniski + Geotek
Decoración/muebles: Cómodo Studio
Fotos: Antonio Corcuera 

martes, 30 de junio de 2015

BIBLIOTECA ALIMENTADA POR EL SOL

       La biblioteca pública más grande de Escandinavia acaba de abrir sus puertas. Alimentada por la energía solar, Dokk1 es una moderna estructura diseñada por Schmidt Hammer Lassen y construida como parte del proyecto Urban Mediaspace en Aarhus, Dinamarca.

     
       El edificio de 30.000 metros cuadrados es el proyecto de construcción más grande jamás completado por el Ayuntamiento de Aarhus.



       Diseñado para cumplir con la clasificación energética de Dinamarca 2015, Dokk1 se completó con un presupuesto de más de 280 millones de euros. Schmidt Hammer Lassen ganó la licitación para el proyecto después de quedar en primer lugar en un concurso de diseño 2009. La biblioteca poligonal de eficiencia energética es una de las muchas bibliotecas completadas por el estudio de arquitectura danés; su cartera incluye la New Library en la Universidad de Aberdeen en Escocia, galardonada con el premio RIBA, y la extensión de la Biblioteca Real de Copenhague.



 

       Situado en la desembocadura del río Aarhus, Dokk1 servirá como un centro urbano importante que vuelve a conectar la ciudad con el puerto. El edificio se compone de tres partes: la planta superior geométrica con las oficinas municipales y oficinas de alquiler; la sección de multiplantas acristalada que contendrá la biblioteca; y un podio elevado con vistas al puerto. El proyecto también incluirá un centro de servicios al ciudadano, un estacionamiento automático para 1,000 autos, nuevas plazas públicas junto al puerto, nuevos caminos para bicicletas, más de 450 plazas de aparcamiento de bicicletas y una estación dedicada de tren ligero. La fachada de metal expandido se dobla y hace ángulo para reflejar la escala de los edificios circundantes y elementos portuarios, tales como las grúas y barcos.


       "Dokk1 no es simplemente un edificio", dice Kim Holst Jen-sen, socio de Schmidt Hammer Lassen Architects. "Es un lugar para el intercambio de conocimientos y oportunidades y un punto de encuentro multicultural que va a cambiar la percepción de toda la ciudad. Dokk1 realza esta configuración especial con una arquitectura que crea una conexión visual excepcional a la ciudad tanto desde el interior del edificio como por fuera. A través de esto, formamos un icono para la sociedad del conocimiento, un icono que apoya y estimula la colaboración creativa." El interior del Dokk1 fomenta la colaboración a través de su diseño abierto y conexiones visuales a las diferentes construcciones programadas y al aire libre. Unos 3.000 metros cuadrados de celdas solares se encuentran en la azotea de la biblioteca.



Proyecto: Urban Mediaspace
Arquitectos: Schmidt Hammer Lassen
Ubicación: Aarhus, Dinamarca