Mostrando entradas con la etiqueta Reciclaje en viviendas y mobiliario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reciclaje en viviendas y mobiliario. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de mayo de 2016

PALETS DE MADERA PARA INTERIORES

      

       Un palet, también llamado tarima en países de sudamérica, es la base estructural de una unidad de carga horizontal para transportar mercancías de manera estable. Los palets facilitan la manipulación de mercancías por medio de montacargas o estibadores para su ensamblaje y almacenamiento eficiente. Su origen toma lugar con el desarrollo de la carretilla elevadora y con las necesidades de las operaciones logísticas de la Segunda Guerra Mundial que llevaron a un uso sustancial de los palets.

       Aunque la mayoría de las palets son de madera, también pueden ser de plástico, metal, papel o cartón y también hechos con materiales conglomerados. Cada material tiene sus ventajas y desventajas respecto a los otros. Muchos de los palets de madera son los más baratos y los más comunes, son los que están hechos con madera blanda y suelen ser desechables al final de los viajes.


       Como innovación de reciclaje se les ha dado un uso práctico a los palets como una tendencia en el diseño de mobiliario, interiorismo y otros usos domésticos decorativos.

       Existen diversas ideas para utilizar los palets de manera funcional, se pueden adaptar en estancias, jardines o como accesorios que dan un toque rústico a los espacios. Hay que tener en cuenta que es fundamental el tratamiento previo de la madera para que después sea más fácil darle color y textura.

       Las tarimas, tanto nuevas como recicladas, son económicas, por lo tanto, resultan piezas baratas para adquirir y reutilizar. No existen normas universalmente aceptadas para la dimensiones de la palet. Las empresas y organizaciones utilizan cientos de  tamaños diferentes en todo el mundo.



Dimensiones: 

       La medida del palet tiene directa relación con el ancho de los vagones ferroviarios en Europa que eran de 2.40 m., ya que para acomodar un palet desde cada costado del vagón se requiere que su profundidad sea 1.20 m.

- Palet europeo: mide 1.20  x 8.0 m, está normalizado en resistencia y dimensiones. Se utiliza en transporte y almacenamiento de los productos de gran consumo. Este tamaño fue adoptado en Europa en detrimento del palet americano para aprovechar al máximo las medidas de las cajas de los remolques, que tienen un ancho de 2.40 m.

- Palet universal: también llamado como palet americano mide 1.20 x 1.00 m.

       También existen otros tamaños más pequeños:

  • 1.00 x 0.80 m, utilizado para materiales de construcción.

  • 0.80 x 0.60 mm, utilizado en productos de gran consumo en sus dos variantes: madera y metálica.


miércoles, 15 de julio de 2015

8 CONTENEDORES PARA UNA VIVIENDA SOSTENIBLE

       Esta vivienda en Santiago de Chile destaca por una singular 'piel' de lamas que crea un efecto de refrigeración natural pasivo.


        Al igual que el escrito del mismo nombre en el que ‘se hace pública declaración de doctrinas o propósitos de interés general’ del que toma su nombre, la casa Manifesto, diseñada por el estudio de arquitectura James&Mau es la “punta de lanza de Infiniski –la empresa de construcción de inmuebles sostenibles creada por los arquitectos responsables del mencionado estudio, Jaime Gaztelu y Mauricio Galeano– como la F-1 lo es en la industria automovilística”, dicen. Materiales reciclados en un 85%, un proceso de construcción prefabricada “que resulta en un menor gasto energético y una mejor gestión de los residuos derivados de la misma”, un diseño bioclimático y el empleo de energías renovables para calentar el agua y la calefacción son los pilares de este proyecto.


       Tres contenedores marítimos reutilizados son la base de esta vivienda unifamiliar cuyos pilares son el diseño bioclimático, el reciclaje, la reutilización y la reducción de materiales de construcción siempre no contaminantes –al igual que los sistemas constructivos– y el empleo de energías renovables.

       Un contenedor dividido en dos partes y separadas entre sí sirve como soporte estructural de los dos contenedores que constituyen la planta superior. De este modo, se crea un espacio entre todos ellos que no solo alberga un amplio salón y comedor totalmente abiertos al entorno, sino que genera una superficie extra en la vivienda: con solo tres contenedores (que sumarían 90 metros cuadrados) se consiguen 160 metros cuadrados de espacio útil, lo que reduce de forma notable el empleo de materiales.

       Todo el proyecto se distribuye alrededor de este gran espacio acristalado y completamente abierto al exterior con una orientación al este y al oeste. De esta manera se aprovecha plenamente cualquier momento del día, disfrutando tanto del amanecer como del atardecer. Esto responde al diseño bioclimático de la planta de la casa, de manera que las fachadas opuestas reciban sol durante todo el día y generen una máxima ventilación. Los volúmenes son mucho más cerrados en el eje norte y sur, para buscar y protegerse a la vez de la radiación solar del norte –ya que la casa está situada en el hemisferio sur–.

       Otro de los pilares del diseño bioclimático de este proyecto es el hecho de que ‘se viste’ en verano y ‘se desviste’ en invierno mediante una piel solar transventilada. Básicamente, dicha piel, que cubre fachada y cubierta, crea una cámara de aire. En la fachada se ha usado una base de lamas de madera horizontales fijas y otra de palés reciclados. Además de su objetivo práctico, este revestimiento funciona muy bien estéticamente porque integra el conjunto en el entorno rural. Además, unos versátiles cerramientos abatibles amplían las zonas de uso, creando dos amplias terrazas a cada lado de la vivienda.
     

       La piel con la que se viste la construcción en verano para protegerse del sol, a base de palés móviles que se abren de manera individual para controlar la radiación solar, crea un efecto de refrigeración natural pasivo. En invierno, sin embargo, la estructura ‘desvestida’ permite la incidencia del sol sobre la chapa del contenedor o sobre los ventanales, creando un efecto de calefacción natural pasivo.

       Los cerramientos abatibles que crean sendos porches a ambos lados de la vivienda permiten controlar la entrada del sol directo a través de los ventanales. En invierno, se levantan al máximo para permitir la entrada del sol más bajo y generar un efecto invernadero en el interior. En verano, se bajan más o menos dependiendo de la hora del día y de la temperatura exterior, para disfrutar de un efecto de ventilación natural. 

       Todo el sistema constructivo de la casa se basa en un diseño modular –prefabricado en taller por la empresa "Infiniski"– que contribuye a limitar los gastos de transporte y la contaminación en obra. Además de permitir su construcción en un plazo de 90 días, la idea hace posible tanto la realización completa de la casa como la integración de futuras ampliaciones rápidas y coherentes, “en caso de que las necesidades de espacio del cliente pudieran cambiar con el tiempo”, aseguran desde la firma de construcción sostenible.

       La distribución interior de esta vivienda, compuesta por dos plantas, incluye un amplio salón comedor en posición central –en el pórtico creado por la colocación de los distintos contenedores– una cocina, una habitación, un baño y tres terrazas en la planta baja. En el segundo nivel se sitúan la habitación principal, con su baño, una zona de estar privada, dos habitaciones con baño compartido y dos terrazas.


       En el interior, los materiales reciclados y reutilizados vuelven a ser los protagonistas. Así, por ejemplo, se ha empleado el contrachapado de 30 mm original del contenedor, pulido y barnizado, para revestir los suelos interiores; madera de pino Oregón reutilizada de vigas de demolición para formar los peldaños de la escalera al piso superior; y las fallebas (barras verticales de cierre) de puertas de contenedores reutilizadas como barandilla para la misma.
El resultado: “la casa logra un 85% (medido en peso) de materiales reciclados, reutilizados y/o no contaminantes”, aseguran los responsables del proyecto.


       El cerramiento interior está conformado por un aislamiento de celulosa reciclada proyectada sobre el interior de la chapa del contenedor, al tiempo que los paramentos interiores están compuestos por paneles de fibra de celulosa reciclada y yeso natural. Se ha empleado corcho natural ecológico para el aislamiento térmico ecológico bajo los suelos. Con estos elementos de aislamiento térmico pasivo, que completan los empleados en el exterior, y la incorporación de tecnología de energías alternativas, como los paneles térmicos solares, la casa logra una autonomía energética del 70%.

       El proyecto de decoración interior corrió a cargo de Cómodo Studio, especializado, como aseguran sus responsables “en diseño emocional, que se traduce en productos y muebles con carácter”. De este modo, clásicos del diseño contemporáneo conviven con piezas editadas por el mismo estudio en colaboración con distintos diseñadores, creando un espacio personal y característico.


       Incluso los azulejos de los baños o la pintura de las paredes están certificados de acuerdo con criterios de ecología y sostenibilidad.

       Con una ubicación estratégica que le permite dominar un paisaje maravilloso, la casa es una declaración de principios. Funciona como un objeto arquitectónico vivo y cambiante que juega con la luz a través de los elementos horizontales que le sirven de ‘piel’. Además, se funde de forma natural y respetuosa en su entorno.


Encargo: Casa unifamiliar aislada en una colina
Situación: Curacaví, Región Metropolitana de Santiago de Chile
Superficie: 160 metros cuadrados
Arquitectos: Jaime Gaztelu y Mauricio Galeano, de James&Mau
Constructor: Infiniski

Energía renovable: Infiniski + Geotek
Decoración/muebles: Cómodo Studio
Fotos: Antonio Corcuera 

jueves, 26 de marzo de 2015

REUTILIZACIÓN DE TARIMAS DE MADERA

       Las tarimas de madera pueden reciclarse para, por ejemplo, adornar un jardín con sillas tipo playeras, u organizar la oficina, hacer una mesa de centro, una biblioteca, un sillón y un sin fin de objetos. 
 
       Donde miras hay elementos que puedes reciclar y crear verdaderas obras de arte o muebles ideales para decorar los espacios favoritos.
 
       La creatividad no siempre nos ilumina así que no está de más tener una ayuda extra. Por eso, aquí algunas imágenes que pueden servir para pensar distintas ideas sobre qué hacer con un pallet de madera. 
 
 





 












   
 

 




sábado, 14 de febrero de 2015

MUEBLES/MUROS QUE SE MUEVEN

       El espacio “Código de Barras” (Barcode Room), diseñado por los arquitectos japoneses de Studio_01, es un departamento conceptual compuesto por muebles/muros que se mueven libremente de un lado a otro, permitiendo que el usuario personalice el tamaño del espacio para adaptarse a una variedad de usos.


       Cada dispositivo es una combinación de la selección de 12 tipos de componentes que conforman una sola barra. Del mismo modo, cada barra contiene el mobiliario necesario para dar lugar a un tipo de función en específico.


       Dependiendo de la combinación de los componentes, se pueden crear diferentes espacios, como la sala de estar, la cocina o la barra para dormir. De la misma forma en que cada objeto en una tienda tiene su propio código de barras, cada uso de la vivienda tiene su propio diseño, o código de barras. La composición de los diversos componentes en diferentes barras, así como su posición, permite al usuario crear su propia colección de códigos de barras para su vida cotidiana.


       Además, cuando los muebles son retirados de las paredes, aparecen “ventanas” a través del espacio, conectando las zonas a través de grandes aberturas.


       La calidad dinámica del tamaño y la continuidad cambiante del espacio genera un sentimiento de conectividad que parece ampliar virtualmente la pequeña superficie.


Arquitectos: Studio_01
Proyecto: Barcode Room
Situación: Primer lugar exhibition_02 -- barcode room
Año: 2012